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jueves, 3 de noviembre de 2011

Scene 20: 13. Amigo

Al principio de vivir con La Grande, Noviembre lloraba mucho.

No por no estar en el lugar donde nació, donde las paredes la odiaban y el suelo era su sitio. No por su abuela, ni por las personas que no paraban de llevarla de mano en mano, mirándola con el ceño fruncido y haciendo diagnósticos equivocados sobre su forma de ser. No por los niños raros, de aquellas casas extrañas, donde Noviembre llegaba llevada como un zarandillo por manos secas y voces aún más secas.

Hubo alguien que la quiso, por un breve instante, por un tiempo demasiado corto. Alguien que la quiso.

Alguien se atrevió a intentarlo, a pesar de su silencio y su espacio impenetrable. Alguien que tuvo la paciencia suficiente, y la sinceridad adecuada, para adaptarse a sus tiempos y buscarle las cosquillas.
Pero pronto se fue, y no quisieron decirle donde. La trataron... como siempre la trataban, como una niña pequeña y demasiado tonta como para entender las cosas. Dijeron que no volvería. Unos decían que se había ido al cielo, otros, que simplemente había desaparecido. Algunos decían que lo olvidara. Pero... ¿cómo puede alguien olvidar el calor hallado en quien tuvo el valor y la inconsciencia suficientes para no abandonarte?

Luego llegó La Grande.
Noviembre lloró mucho, pero ella nunca preguntó por qué. De un modo extraño, sabía que Noviembre no respondería. No estaba en su naturaleza responder a las preguntas. Así que le limpiaba los mocos y le tomaba la mano, y la llevaba a la cama cuando se quedaba dormida. La bañaba llorando, llorando le servía la comida, pero La Grande no lloraba ni se desesperaba.
Sólo aguardaba, con una media sonrisa en el rostro.
Y un día Noviembre dejó de llorar.

Entonces La Grande le hizo un tazón enorme de infusión de hierbas, le puso unos calcetines gruesos, suaves y calentitos... y se sentó a esperar.
Leyó entonces en Noviembre, porque ella se lo permitió, como una hermosa flor que cede a la escarcha y se abre para recibir el sol. Leyó en ella el amor y la comprensión, la pérdida y la desesperación, la soledad reencontrada y el espacio hueco dentro de Noviembre.

Y La Grande le puso un dedo, largo y blanco, en el pecho. Señalando ese espacio.
"No está hueco, Noviembre. Aquel que te quiso tanto, aquel al que tú quisiste sin esfuerzo alguno, está ahí. Pero se ha escondido porque le duele verte llorar"

"Cuando alguien se va, Noviembre, cuando alguien que nos quiere se va" susurró La Grande, alcanzándole el tazón y animándola a sorber el líquido, cálido y sabroso ", no se va del todo. El tiempo que pasó con nosotros y el amor que nos dio, se instalan en nuestro interior. Hay una parte de él viviendo en tí, niña, hay un hueco en tu interior que alberga una parte de su vida... la vida que te dedicó"
Noviembre se miró la panza y no vio nada, pero creyó las palabras de La Grande porque... alguna vez, cuando estaba en su duermevela, en silencio y tranquila, lo había oído corretear por las salas de su alma rota, recomponiendo los pedazos y acurrucándose en los vanos. Eso la ponía más triste. Noviembre figuró un puchero y las lágrimas le anegaron los ojos.

"No debes llorar, Noviembre" susurró La Grande, secándole las lágrimas. "No debes llorar porque, cada vez que lloras, la parte de él que está en ti, también llora. Se asusta y se esconde. Tienes que estar tranquila y contenta, como cuando él estaba contigo... así será cuando podrás verlo y escucharlo de nuevo, en ese hueco que hay en tu memoria para él. Escucharlo tal y como era, alegre y cariñoso, loco y especial."

Así que Noviembre lloró un poco más, pero después ya no. Después se dedicó a dibujar en un cuaderno, cada vez que se acordaba de él, todos esos pequeños y breves momentos en que los dos fueron un poco felices y un poco locos, un poco amigos y un poco hermanos, un poco tranquilos y un poco excesivos. La Grande escribió en la portada, con letras bonitas, botones y conchas, el nombre del que la amó a pesar de ser la niña peculiar que nadie comprendía.

Se llamaba Pipo, y le encantaba ladrar a Noviembre cuando corría descalza por el pasillo.


(Este texto no lo he escrito ahora... pero es que pegaba tan bien...)

sábado, 29 de octubre de 2011

Scene 20: 17. Sueño

Normalmente no duerme.

Suele quedarse despierta, mirando a La Grande. No le hace falta el tiempo para descansar, como ha encontrado su regazo, el mundo va despacito y no se cansa. Le fascina cómo la gente grande y la gente pequeña desaparecen mientras duermen. No comen, no ríen, no beben, no hablan, no se mueven. Sólo existen, del mismo modo en que existen los juguetes o los bordillos, las tejas o el polvo, pero un poquito más calientes.
Eso es lo que más le gusta de las personas dormidas, el calor. Se arrebuja un poco en las sábanas y se pierde en el hueco del brazo de La Grande. La oye respirar como a un pajarillo, siente el rumor tenue de su corazón intentando hablar. Pero las palabras no le salen, sólo el ritmo y la sangre. El ritmo y la sangre.

Los seres dormidos se vuelven animales. Rotación de la tierra, procesos químicos, erosión, putrefacción, crecimiento, consumo, regeneración y gloria, calma y batalla. Mente en ebullición encajada en un estante vacío. Le da miedo tocar a los dormidos, del mismo modo en que le da miedo tocar a los muertos. Son muertos con el alma aún atada dentro.
Tan aturdida que Noviembre no sabe leerla. Son sus propios momentos de calma, de búsqueda y orden, cuando no hay voces que la llamen o gestos que la apremien. Son los momentos en los que puede hablar un poco consigo misma. Cuando el mundo se hunde en el sueño.
Pero no del todo, pues sabe que la tierra sigue girando. Su sordo rumor siempre está presente, como el sonido incesante del mar en las casas de la costa. Y su concha se erosiona, pensando que hay más despiertos al otro lado, en otros hogares, tras otras puertas. Que hay más almas en movimiento, más bocas que mastican y dedos que rascan, que no hay silencio.

Sabe que sólo podrá descansar por completo cuando el mundo se detenga, y todos los vivos se conviertan en estatuas. Quizá entonces pueda caminar descalza entre cenizas y escombros, y encontrarse a sí misma del todo.

Mientras, Noviembre echa alguna que otra cabezada. Se parece bastante a morirse, aunque luego vengan los sueños a comerle la cabeza.

Esperará al invierno cubierta por la nieve de las sábanas.

Hug me, and I'll forget

lunes, 10 de octubre de 2011

Wrap me up - To Anna Leddra Chapman

Esta entrada será bilingüe / This article is going to be bilingual (english is not my mother tongue, please be kind with my mistakes...)

Hoy es un día muy especial. Es el cumpleaños de una de mis cantantes favoritas, una maravillosa voz y una compositora llena de talento. Su nombre es Anna Leddra Chapman, y aunque quizá ninguno la conozcáis (aún), espero que pronto os empiece a sonar y encontréis en ella la magia que me invade cada vez que la escucho.

Today it's a very special day. It's one of my fauvorite singer's birthday, she's both a beautiful voice and a talented composer. Her name is Anna Leddra Chapman, and although maybe no one among you may know her (yet), I hope that you'll soon listen to her work and find in her songs the magic that floods me every time I listen to her music.

El photoshoot de hoy va dedicado a ella, y también es muy especial, en su honor. Esta es la primera vez que Miranda y Noviembre salen juntas en una sesión, algo muy significativo para la historia de ambas. Noviembre, os recuerdo, es una niña acogida en casa de Miranda, y no habla nunca. Una niña muy peculiar, con su propia forma de ver el mundo, y a quien muy pocos entienden de verdad. Miranda tiene la capacidad de mirar en su interior y descubrir que esa niña, un poco loca y un poco autista, un poco débil y un poco fantástica, encierra en sí todo un mundo de dolor y amor.

Today's photoshoot is dedicated to her, and it's also very special, in her honour. This is the first time Miranda and Noviembre appear together in a session, something strongly meaningful for their stories. As a remembrance, let's say that Noviembre is a lost girl taken in Miranda's custody, and her peculiar behaviour is usually misunderstood, as she doesn't talk. Miranda is able to look inside the girl and realize that Noviembre, a little crazy and a little autistic girl, a little weak and a little fantastic child, holds inside her a whole world of pain and love.

Wrap me up - lyrics by Anna Leddra Chapman
 
Meet me on the corner
Encontrémonos en la esquina
I know you know I'm there
Sé que sabes que estoy allí

 

Well the traffic lights have fallen
Los semáforos han pasado
From orange, green, to red
De naranja y verde a rojo



Let's stop, stand still now, take my hand
Paremos ahora, quedémonos quietas, toma mi mano
Let's escape as fast as we can
Escapemos todo lo rápido que podamos.


I say let's run away, make all the papers
Digo que huyamos, que hagamos que todos los papeles
Find a place with all the answers
encuentren un lugar con todas las respuestas
But you just, wrap me up and I forget
pero tú tan sólo... envuélveme y olvidaré
Just wrap me up and I forget
tan sólo... envuélveme y olvidaré

Close your eyes and hold me
Cierra los ojos y abrázame
We'll find a house in Rome
encontraremos una casa en Roma


Have a door with beaded curtains
Tendremos un hogar con cortinas de abalorios
And pictures on the wall
y fotografías en la pared

 

We'll change our names, and look out there
Cambiaremos nuestros nombres y vagaremos por ahí
Torn up jeans, and braided hair
con los vaqueros rotos y el cabello trenzado...
 



I say let's run away, make all the papers
Digo que huyamos, que hagamos que todos los papeles
Find a place with all the answers
encuentren un lugar con todas las respuestas
But you just, wrap me up and I forget
pero tú tan sólo... envuélveme y olvidaré
Just wrap me up and I forget
tan sólo... envuélveme y olvidaré



HAPPY BIRTHDAY, LEDDRA :)

Finduriel